Categoría: Callejeando
12 Marzo 2006
El paseo de Valle de Hebrón es uno de los más extensos y modernos de la ciudad. Arranca ahí donde coinciden la República Argentina y el Paseo San Gervasio. Tiene curvas, ángulos y rectas, adopta diversas anchuras y recorre km del alto paisaje barcelonés.
Toma su nombre del Valle de Hebrón, situado a 20km de Jerusalén. En su centro está la ciudad de Hebrón, uno de los puntales en que la administración israelí ha instalado varias importantes plantas industriales.
La primitiva ciudad de Hebrón de los tiempos bíblicos estaba al oeste de la actual. Allí se halla la célebre tumba de David. Pero lo más importante de Hebrón es la mezquita de El Arán, construcción rodeada de leyendas y tradiciones y en la uqe los extranjeros tienen prohibida la entrada. “Los infieles –dice la norma- sólo llegarán al séptimo escalón”.
Veamos, ahora, el pasaje Robert:
Está en pueblo nuevo y enlaza el pasaje Marina con la calle Venezuela
Es una vía dedicada al doctor Robert. Bartolomé Robert nació en Méjico en 1842, en el seno d euna familia catalana. Vino a estudiar a BCN, donde pronto destacó como universitario. Fue profesor, presidente de la Academia de Medicina de BCN y académico de otras universidades extranjeras. Formó parte de los médicos que diagnosticaron la enfermedad que acabó con la vida del rey Alfonso XII..
No fue una figura cómoda para el poder central. En 1898, fue a Madrid junto a otros políticos para exponer el problema de la descentralización.
Falleció en 1902. Se le hizo un monumento condenado de antemano (por el Franquismo).
Y ya que hablamos de Alfonso XII, veamos la calle que existe en conmemoración suya:
Prácticamente paralela a Balmes, la calle de Alfonso XII, arranca de la Travesear de Gracia en vertical hacia arriba, sobre San Gervasio y acaba en San Elías.
Alfonso XII, príncipe de Asturias, heredero al trono de España, anció en Madrid en 1897, hijo de Isabel II y del rey consorte Francisco de Asís. Tiene 11 años el infante cuando como consecuencia de la revolución la familia ha de salir de España residenciándose en París.
En 1870 , el príncipe tiene 13 años. El golpe de Estado del general Pavía declara abolida la República y pone al Duque de la Torre como provisional jefe del Estado. El general Martínez Campos proclama al joven príncipe como rey Alfonso XII de España cuando éste sólo cuenta con 17.
Poco después, el monarca más joven de Europa hace su entrada en Madrid entre aclamaciones. Jura la constitución y aparte a la cabeza de las tropas hacia los frentes del Norte. En 1878 contrae matrimonio con la infanta Mercedes de Orleáns y Borbón, la célebre reina Mercedes de las leyendas y romances. A los 21 años muere la joven . Vuelve a casarse, ahora con Maria Cristina de Habsburgo. Muere en el Pardo en 1885.
(Información recopilada de Federico Bravo, Historia de los nombres de las calles de Barcelona)
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19 Febrero 2006
Comenzamos a callejear por la calle Mendel....
Toma su nombre de la excepcional figura de Johan Gregor Mendel, que el siglo XIX revolucionó los conocimientos sobre la evolución en los campos vegetal y animal. Procedente de una familia de Silesia, se hizo monje agustino en Moravia (Rep checa).
Empezó por estudiar la evolución del guisante. Se adentró en el tema, casi se obsesionó. Escribió varios libros que tardaron en conocerse, pero que una vez conocidos, situaron a Mendel en el primer puesto de la genética universal. Su verdadero auge había de llegar tras su muerte, al ser revelados sus estudios sobre los animales. La aportación de Mendel supone una auténctica revolución en la teórica sobre la herencia, influyendo, por tanto, directamente, sobre la medicina, la biología y claro está la filosofía.
Continuamos en la calle de Petritxol....
Comienza en la calle del Pino y termina en Puertaferrisa. Estrecha, de una longitud que para nosotros es enteca, estrecha, pero que para la BCN de hace un siglo o siglo y medio era muy respetable.
El nombre de la calle le viene de una encumbrada familia que vivió aquí, propietaria de un edificio y varios solares. Pero es ésta una calle en la que el nombre es lo de menos y el contenido lo de más. Aquí se encuentra la famosa sala Parés, de exposiciones de pintura, inaugurada en 1885, propiedad de Juan Baptista Parés. Al acto de inauguración asistieron el general Blanco y los infantes de Baviera. Se cerró el tránsito y ése fue el antecedente de que con posterioridad ya no circularan vehículos por su calzada. La presencia de esta sala cambió el estilo de la calle, que se convirtió en la vía artística de la ciudad. Se iniciaron tertulias, sobresaliendo la de Modesto Urgell, que agrupó a las más destacadas personalidades de la vida literaria y artística de BCN.
En el número 4 vivía Angel Guimerà. Había una taberna que no solía ser visitada por el escritor hasta que un día al huir de unos coches que se le tiraban encima, cayó cerca de la puerta (interesante modo de entrar en un bar). Fue atendido por los dueños y luego él inició una tertulia en el lugar.
Pero muchos años antes, esta calle tenía un sabor gremial. Ahí se citaban los estamperos, los impresores y los libreros. También se encontraban ahí los confiteros y gozaban de renombre por su pastelería mallorquina. Se abrió en la segunda mitad del siglo XV, pero el los siglos XVII y XVIII se levantaron las primeras casas y hasta finales del XIX la vía no adquiere su personalidad.
Para acabar la calle de la Rosa...
Está en el casco antiguo y enlaza la calle de Códols y la de Carabassa. Es corta , estrecha y recta.
Varios tratadistas pasan por esta calle rozándola sin detenerse. Pero no se puso esta calle en atención a una flor, sino a una mujer llamada Rosa, que vivió aquí. Ya mayor se declaró un incendio devastador en la finca contigua a la de la vivienda de Rosa. Nadie se atrevió a entrar a salvar a unos niños que habían quedado cercados por las llamas. Rosa entró y salió con los niños en brazos. Perdió en el pelo en el fuego, quedó desfigurada, horrible. Pero su nombre quedó en el recuerdo. Y esta es la leyenda que se explica en relación a esta calle.
(Información recopilada de Federico Bravo, Historia de los nombres de las calles. Ed. Fenicia)
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11 Febrero 2006
Vamos a empezar a callejear en la calle Pegaso...
Está en San Andrés, a la derecha de la Meridiana. Es recta, de regular anchura –proporcionada en su longitud- que no excede a dos manzanas de casas de las antiguas.
En la mitología griega, a la que tan a menudo hay que acudir para explicar ciertos nombres de calles de la ciudad, Pegaso es un caballo alado, mitad equino, mitad aeroplano. Se nos dice que Perseo degolló a Medusa (las medusas tienen flecos como estalactitas de sangre), y Belorofonte intentó escalar el cielo a lomos de Pegaso que , por especial anatomía que hemos dicho, empezaba a votar cuando se cansaba de trotar.
Zeus se mostró furibundo al ver que un pobre ser de la tierra intentaba escalar las alturas. Con sus rayos fulminó las alas de Pegaso y éste se quedó condenado a oscilar eternamente entre los astros. Quizá por eso, Pegaso es también el nombre de toda una constelación boreal, una de las más extensas del firmamento –si miráis el cielo, ya sabéis-.
Continuamos con la calle Pelayo...
Recta, ancha, airosa, bulliciosa, comercial, luminosa, está en la parte final de las Ramblas en su entronque con la Plaza Cataluña y va a alcanzar la plaza Universidad.
Toma el nombre del caudillo asturiano –primer Rey de Asturias- Don Pelayo, hijo de Favila, ascendió al trono en 718 y combatió valientemente contra enormes ejércitos enviados por los musulmanes, que cometieron la imprudencia, impropia de su astucia militar, de adentrarse en las anfractuosidades –quedaos con la palabra, desigual- de los picos de Europa, bien conocidas por los soldados montañeses de Pelayo, pero terribles para los infantes y jinetes del emir Alhor y del príncipe Aclama.
En la cueva llamada Covadonga –que significa cueva larga- y en las laderas de Auseba, los cristianos derrotaron a los mahometano, muy superiores en número y armamento. La historia de España registra esta batalla como la primera, la más importante, la que inició la gran epopeya de la gran epopeya de la reconquista frente al asalto musulmán.
Los cristianos atribuyeron la victoria a la devoción de Santa María y erigieron un santuario en la cueva. Es la virgen de Covadonga. Don Pelayo murió en 737 y su cuerpo fue enterrado en la cueva citada.
La calle Pelayo fue, primeramente, pavimentada con tarugos de madera, pero provocaba un gran estruendo al paso de carruajes. Y luego se inauguró uno de los primeros tranvías que iba por San Gervasio y Sarriá.
(Información facilitada por Historia de los nombres de las calles de BCN, ed. Fenicia)
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