Me lo dijo Pérez (30- 01- 2006)
"Perder el norte."
Este modismo se aplica a la persona que pierde la razón y se comporta de manera desordenada y errática, como si no supiera donde está ni de que se ocupa. También tiene el significado de perder el sentido de la orientación o de la realidad. Se trata de una figuración, en su origen, del arte de la navegación y del papel desempeñado por la Estrella del Norte o Estrella Polar en la orientación de los navegantes, especialmente en la Antigüedad. En sentido contrario al literal de este modismo está el de "dar norte", que es dar orientación o información de algo o de alguien.
"Tirar los tejos."
Se suele utilizar la frase "tirar los tejos" referida a la persona que se insinúa a otra intentando llamar su atención de alguna manera especial. El origen de esta expresión se remonta a los tiempos en los que se puso de moda un juego que consistía en el lanzamiento de un tejo con el objetivo de derribar un trozo o taco de madera colocado a cierta distancia. Alrededor de este espectáculo se reunían bastantes curiosos y los jugadores que no eran capaces de insinuarse directamente a la persona que les había llamado la atención, lanzaban el tejo a sus pies como manifiesto signo de interés.
"El oro y el moro."
Es una locución bastante difundida en nuestro lenguaje coloquial y, por lo general, se usa para ponderar el precio y el aprecio (a veces, bastante exagerado) de una cosa o persona.
El origen del dicho fue un hecho de armas protagonizado por un grupo de caballeros jerezanos durante las guerras de la Reconquista española.
Sucedió que, durante una incursión afortunada, estos caballeros lograron capturar a unos cincuenta moros notables, entre los que se encontraban Abdalá, alcaide de la ciudad malagueña de Ronda y un sobrino de éste, llamado Hamet.
El alcaide obtuvo muy pronto su rescate, mediante el pago de una fuerte suma de dinero, pero no así los demás -ni siquiera su sobrino Hamet-, pese a los enérgicos requerimientos del propio rey Juan II de Castilla.
Los caballeros -y particularmente, la esposa de uno de ellos- exigían la entrega de cien doblas (monedas castellanas de oro) por la liberación del cautivo.
En virtud de esto, el rey ordenó que Hamet fuese trasladado a la Corte, pero debido al litigio entre el soberano y los caballeros por el cobro del rescate, la malicia del pueblo no tardó en acuñar la frase "quedarse con el oro y el moro", aplicada a la sólo aparente intención negociadora (en su favor) del rey.
Con el tiempo, el dicho comenzó a aplicarse para censurar a toda persona que pretende retener más de lo que le corresponde por derecho, y así es como lo usamos en la actualidad.
Fuente: Carlos Rivera (poeta y escritor). http://www.elpelao.com/letras/cat2.html

Nocturna dijo
Bueno Pérez es un buen chivato.. esperemos que te siga diciendo cosas...Un saludo de...Noc_
8 Febrero 2006 | 12:28 AM